sábado, 16 de febrero de 2008

Desvelado (la naranja)

Hoy ha sido un buen día.

Por fin, tras meses de trastear y de ir mejorando mi ossa TR80 250 ( la naranja) hoy al fin he podido comprobar su autentico potencial como máquina para correr el tipo de trial clásico que se marca en la actualidad.

Para empezar por el final, como a mi me gusta, la conclusión es clara: si logro adaptarme a ella, es posiblemente la mejor moto para correr en B y en C que pueda conseguir.


Una vez alcanzada esta conclusion, ahora ya no tengo prisa, hay muchas cosas (mas) que mejorar, pero lo puedo ir haciendo poco a poco. De momento estoy encantado con mi "platerito" y lo cierto es que la misión de la naranja en estos momentos no es otra que la de servirme de moto de reserva, y tambien para "desintoxicarme" de cuando en cuando, cambiando de moto. De esto hablaré tambien algun día, cuando tenga tiempo, creo que para progresar es bueno cambiar de moto de cuando en cuando)

Lo realmente importante de esta historia es lo que me ha pasado esta noche: ayer recogí la moto del taller de Juan Carlos con un montón de modificaciones que le había ido encargando. El caso es que estaba deseando probarla, pero cuando la recogí ya era de noche, así que no me quedaba más opción que esperar a hoy por la mañana para poder "reestrenarla".

Esta noche, como a las 3 de la madrugada me desperté, me acordé entre sueño y sueño de "la naranja" y me desvelé pensando en las horas que todavía faltaban para que amaneciese y poder salir a probarla. Es curioso, este tipo de cosas me recuerdan que sigo vivo, que sigo sintiendo ilusión por las "motillos sin asiento" como las llama mi buen amigo Corsino y que mi capacidad de ilusionarme sigue, a pesar de la edad y de los muchos avatares a los que la vida me ha ido sometiendo, intacta. Tras tres horas de darle vueltas a la moto y a mis sensaciones con ella hasta ahora, esperando a que amaneciese al tiempo que intentaba estar descansado para cuando pudiese poner en marcha la moto, me volví a dormir (por puro agotamiento), y he vuelto a saltar como un resote cuando ha sonado el despertador a las 9.

Al final resulta que no me faltaba razón para ilusionarme, la naranja es una moto excepcional, con unas suspensiones y una geometría inmejorables, como su hermana la TR80 350 amarilla, pero además con un motor mucho más dinámico, mas suave en bajos y con una subida de vueltas bastante más explosiva, que en mi caso me da mucha seguridad y buenas sensaciónes.

Y como el trial es un deporte de sensaciones, ahora tengo la certeza de que el día que consiga acabar todas las mejoras y puestas a punto que le faltan, esta moto será una tentación continua en mi garaje. !Ojalá todos los problemas fueran de este tipo!

Pero lo que más me gusta es descubrir que soy capaz de emocionarme con una moto que ni siquiera voy a utilizar de momento y que no es mi favorita ahora mismo. Ya lo decía al principio: un buen día.



2 comentarios:

Anónimo dijo...

Chema, eres un crack. Qué tío. Enhorabuena de nuevo.

Jose (VTT)

Jesús García dijo...

Chema,

Que chulada y que exclusiva. Te vas haciendo con una magnifica cuadra de "colorines". Tengo ganas de verla.

Un saludo.

PD: no se entera uno de las actualizaciones de los blogillos.
Voy a tener que meter lo del rss.