lunes, 28 de abril de 2008

Madrigal 08: un "tolili" feliz


Madrigal08byChemix
Cargado originalmente por superchemix
Así me sentía ayer al volver a casa.

Decía un amigo mío (muy castizo) hace muchos años que la frontera entre el "enrollao" y el "tolili" (tonto) no está nada clara.

Puede ser, pero tambien es cierto que a veces, con no planteartelo es suficiente para ser feliz.

Me explico, fui a Madrigal a pasarmelo bien. A rodarme con la moto, a pasar entre las cintas de las zonas, que, parece que no, pero cambia mucho si lo comparamos con entrenar a nuestro aire.

Y así lo hice, pero mira por donde, al final de la segunda vuelta me encontré con que, en la pizarra veleda donde actualizaban las puntuaciones entre vuelta y vuelta, iba lider en mi categoría.

Aún así, no me descentré mucho. Acababa de decidir, mientras repostaba gasolina y frutos secos en la furgo, que en la tercera vuelta iba a arriesgar un poco más y a cambiar la trazada en tres o cuatro zonas que de momento, se habían mostrado imposibles de superar con menos de un uno.

El resultado al salir de la penúltima zona no era malo. En la primera vuelta hice 11 puntos, en la segunda 9, y en esta tercera llevaba 6, a falta de la ultima zona, que era claramente de cero.

La salida de la última zona eran tres troncos cruzados, la zona era relativamente fácil, tanto es así , que de hecho en la primera vuelta fui el primer piloto de aficionados en pasarla a cero. Pero esta vez, se me ocurrio innovar, y en vez de tomar los troncos en diagonal, intentar cruzarlos rectos dando un pequeño "vuelecito". Craso error, aqui empezaron mis problemas: calculé mal, carterazo en el tronco de salida, la moto que se queda bloqueada, yo que intento soltar el embrague y chas! moto calada.

Lo bueno, que tenía la moto encartada y los pies sobre las estriberas. Lo malo, que eso es un cinco de libro. Con cierto disimulo, a toda velocidad y sin mirar al juez, pongo la moto en marcha, y, ayudandome de los dos pies, la saco del tronco. Me dirijo al pica, y en ese momento se me acerca el juez y me dice:

-Hombre, se te ha parado la moto, pero en ese momento no tenías ningún pie a tierra, yo creo que es un tres, por los pieses que te has dejado despues.

Me iba a callar, soy de los que piensan que, en el trial, los jueces, (como los árbitros en otros deportes) lo que a aquí te dan, más allá te lo quitan, (y de hecho en este mismo trial, mi contabilidad particular iba "igualada", los jueces se habían equivocado claramente una vez a favor y otra en contra, así es la vida, ni le protesté al que se equivocó en contra, ni le di las gracias al que se equivocó a mi favor...) pero tambien es cierto que pensé: "en este momento es la última zona, no hay más, al acabar la segunda vuelta le sacabas cuatro puntos al segundo como acabes ganando por menos de dos puntos, menudo mal rollo...

Y como soy así de "tolili" como decía mi amigo, le dije al juez:
-Juez, te agradezco el beneficio de la duda, pero la moto estaba totalmente clavada, reconozco que es un cinco.

Y con ese cinco acabé empatando a puntos con el primero y perdiendo lo alto del cajón por menor numero de ceros. Y me vine, echando pestes por la boca contra la jodía moto por calarse, pero FELIZ a casa. Que a eso es a lo que voy a las carreras. a volver feliz.

No quiero dar lecciones de nada a nadie. No creo que esté en condiciones de hacerlo. Solo lo cuento, por si alguien alguna vez se ve en una situación parecida, que mi opinión, y lo digo con conocimiento de causa ahora que he pasado por ello es que es mucho más saludable ser un "tolili" feliz, que un "ganador" con cara de estreñido. Y si lo es para una chorrada como una carrera de trial de aficionados, que no será para la vida misma....

En tal caso, y si por algo tendría que darme de collejas sería por tirarme a buscar trazadas nuevas en la última vuelta, pero es que uno es como es, incorregible, para completar la escena solo hubiera faltado mi amigo Corsino gritandome "asegura el cinco, compañero" jajajaja

Así que, una vez más, mil gracias a la organización, a los jueces, picas y organizadores que se pasaron la mañana bajo un sol y un bochorno terribles y a todos los que hacen posible que se sigan haciendo triales a todo lo largo y ancho de la geografía española. Un auténtico placer. Me lo pasé como un enano, y, gracias al trial, sigo aprendiendo cosas, de mi mismo, y a veces también de la vida.

2 comentarios:

pedropedales dijo...

buen análisis de tu trial pero sobre todo has dado una leccion de cómo comportarse con los jueces, unos te dan y otros te quitan, al fin y al cabo vamos a divertirnos que es lo que cuenta.

togno dijo...

Acabo de entrar al blog después de un tiempo y veo muchas cosas nuevas. Gracias por el comentario que haces de toda la gente a la que aprecias incluido yo mismo. El propio hecho de que tu blog está lleno de buenos comentarios hacia los demás, y no hacia tí mismo, dice mucho del autor, así que aunque no hayas dejado hacer comentarios en los post anteriores lo hago aquí para que conste. Un abrazo!!!!
PD.- Cada vez me parece más mentira que a principios de 2005 no existiera TRIALMADRID